Ser o no ser
Tratar siempre será la peor estrategia.

Vivimos en un mundo de abundancia – de ideas, personas, objetos, necesidades, inventos, de posibilidades… Cada vez hay más de todo y por ende, más de donde escoger. Sin embargo, en el momento que elegimos algo, automáticamente descartamos algo más. Lo que hoy es noticia mañana será historia por la sencilla razón que siempre hay algo nuevo que experimentar.

Nos hemos convertido en expertos en el arte de la valoración.

Somos más selectivos y estamos más empoderados para discernir. La “persuasión” es un método de influencia del pasado. Ya no se trata de convencer a otros, si no de ser auténticos para construir verdaderas – y duraderas – conexiones.

A lo largo de mi carrera en el mundo del marketing y los negocios y ahora en la formación y el desarrollo humano, he podido identificar un deseo inherente a nuestra naturaleza de ser memorables, que aplica tanto a personas, emprendimientos, negocios o marcas. Ser olvidados – o peor aún, ser otro más del montón – es algo lamentable.

NADIE QUIERE SER DESPLAZADO.

Este principio básico de la vida representa un reto. En estos tiempos de abundancia e hiperconectividad, mantenernos en el juego nos obliga a encontrar formas de trascender en el tiempo, y está muy bien… La lucha por el liderazgo y el consagrado “top of mind” nos impulsa a mejorar, renovarnos, innovar, y relacionarnos de manera más significativa con otros. Para seguir vivos y prosperar nos damos cuenta que debemos ofrecer un beneficio real, relevante y consistente. El que logra esto no muere en el intento.

Nadie prefiere lo que no valora, y nadie que te valora te va a tirar a la basura. La creación de valor es una actitud y a la vez un proceso continuo y sistemático que parte de la exploración de nuestra identidad. No podemos dar algo que no tenemos. El que agrega valor es porque tiene valor.

Debemos reconocer lo que somos, para darlo…Surge entonces una pregunta, una de las más importantes y a la vez más difíciles de responder:

¿Cómo me diferencio?

En las próximas entradas voy a proponer algunas ideas de cómo hacerlo, pero de una vez les digo que no es tratando.

Tratar siempre será la peor estrategia. El acto de “tratar” implica no tener, no ser. Es un esfuerzo no materializado y una misión no cumplida. Por ejemplo, si le dices a tu pareja “estoy tratando de amarte” básicamente le estás diciendo que no la amas. #FAIL. Amas, o no amas. Eres, o no eres.

El problema es que todavía estamos tratando, y dejando de SER por complacer.

 

BANKSY (1)

 

El mundo fuera caótico – realmente caótico – si un árbol dudara de ser árbol, de sus frutos, de su sombra. Si un perro decidiera no ser fiel a su amo, si un arcoíris dejara de creer en sus colores; todo a nuestro alrededor carecería de armonía y dejara de ser lo que es… Perfecto.

La verdad es que siempre habrá alguien mejor que uno, pero nunca alguien como uno. Reconozcamos que somos únicos, especiales, inigualables, y con los pies bien puestos en la tierra. El que hace su propio camino siempre jugará en su propia cancha y bajo sus propias reglas. Y en el juego de ser uno mismo no existe competencia.

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  • Roro Sandoval

    Definitivamente quien no esta en este mundo para dejar su marca personal, entonces será uno +

    • Carla Orellana

      @rorosandoval:disqus ¡Bien dicho! Y el que no sabe quien es, no sabe lo que tiene para dejar.

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