¡Adiós para siempre 2015!
Un accidente que tuvo un final feliz

Nunca jamás quise escribir este post. Al contrario (foto Instagram) le di la bienvenida al 2015 con las esperanzas enteras a vivir un mejor año que el anterior. Pero pobrecita de mi, ignoraba que iba a correr una maratón: descalza, sin agua y sin ser atleta.

Comencemos pues. Yo llevo una vida loca: tengo dos trabajos (rockstar digital en Tigo y docente en la Mónica Herrera), soy mamá de Jack #meow, surfeo, cocino y demás. Entonces necesito mi tanque lleno de energía física, mental y emocional para poder cumplir con todas esas tareas y para qué les cuento lo que me tenía guardado el Sr. 2015.

El año pasado arrancó con las vibras engañosas que me doy siempre: metas trazadas y buen feeling; y la verdad se mantuvo así los primeros tres meses. Pero una noche abril todo se vino abajo, literal. Por andar un poco a la carrera di un mal paso (literal de nuevo) y me caí siete gradas resultando en una fractura en tres de mi peroné. Si cabal, todo mal. Tuve ayuda inmediata de todo tipo, física, emocional y laboral pero lo más heavy fue la ayuda mental, que a mi modo de ver es la que más cuesta porque se la da uno mismo a uno mismo, solito, tal cual.

Ese “mal paso” me regaló cuarenta y cinco días de incapacidad total, que para hacérselos más fácil: necesitaba ayuda hasta para ir al pipi-room. Mi percepción de espacio y tiempo cambió por completo. La maquinita imparable que Cecilia solía ser, se redujo a estar en la cama toooodo el día, con el auxilio de mi celular y la compu. Al menos logré que me dejaran trabajar virtual, hubiera sido el colmo siendo yo una personita digital. El tiempo me transcurría en cámara lenta, así como dicen en las canciones: los minutos parecían horas… y mi campo de batalla que antes se repartía en 10 lugares diarios, se limitó a mi apartamento, qué digo mi apartamento, mi cuarto, mi cama y ya.

Mi jefa que es en realidad mi mentora, me decía: reflexioná sobre el mensaje que la vida te está dando. Y yo: suspiré profundo. ¿Será que tenía que darme un espacio entre mis mil cosas y agarrarla más al suave? ¿Será que las prioridades en mi vida estaban mal ordenadas? o ¿Darme cuenta que el tiempo es mi aliado y no mi enemigo?

Concluí que eran las tres. Concluí que uno va por la vida dando muchas cosas por sentado, sobre todo la salud. Una pata quebrada y miren todo lo que acarreó. En las primeras dos semanas aprendí que cada paso que damos es de platino, que cada miembro de nuestro cuerpo y su buen estado es un regalo y que “agarrársela al suave” es medicinal e inteligente y que el mundo no se va a detener si dejo de hacer algo, en una frase: hasta la mujer maravilla se debe tomar un break.

Doy gracias a mi Dios que me bendijo con un excelente ortopeda, doy gracias al equipo que me acompañó y me aguantó en esa odisea: mi madrecita, mi nana, mi pareja y mis amigos. Doy gracias por haberme dado la paciencia para sobrellevar esos cuarenta y cinco días en casa, doy gracias porque ahora tengo cinco clavos en mi tobillo y si tuve que caerme era porque soy cachimbona y sabía que me iba a levantar otra vez.

Alguien una vez me dijo: “Cuando se toca fondo, el único modo de ir es para arriba” y men, es cierto. Después de cinco meses de mi accidente estaba en el Zonte, con mi tablita lista para surfear y en diciembre me fui de vacaciones a caminar casi veinticinco kilómetros al día… ¿Loco verdad? Sí. ¿Imposible? Definitivamente no.

Quise compartir esto, porque como dije arriba, muchos nos tomamos la vida a la ligera y pensamos que la salud es un comodity. No señoras y señores, la vida y la salud es un regalo y tenemos que cuidarlo. Ante las pruebas más duras, uno se demuestra que PUEDE y que somos más fuertes de lo que creemos.

Así que nada, gracias Dios por esa noche de abril, porque volví más fuerte que nunca y a este 2016 le digo muy a lo salvadoreño: “¡¡Con todo papá!!”

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  • Flor Aragón

    Qué bonito, Cecy. Muy inspirador.

  • Roro Sandoval

    Lo tendré que decir con una frase de una campaña “Nada fuerte, todo light” totalmente de acuerdo, la salud es calidad, y primordial para seguir adelante con esta vida…

  • http://about.me/Mauxito Rene M. Lemus

    Ojalá que el 2016 no te despeine… sólo, si es para subierte a una moto y recorrer latinoamérica mochileando.

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