Superhéroes al rescate
El talento está debajo de las piedras.

Últimamente me he encontrado reflexionando y conversando con otros sobre el rol de cada individuo en el mundo que lo rodea, sobre la necesidad de responsabilizarnos de nosotros mismos y el progreso de nuestras comunidades, y los obstáculos y motivaciones que existen para contribuir positivamente desde donde cada uno puede, y quiere.

 

Los seres humanos no somos simplemente reactores, ni víctimas, ni productos de nuestro entorno. Somos actores, creadores activos con el poder de crear nuestra realidad. Por eso, hoy quisiera compartir 5 ideas, 5 cosas que cada uno de nosotros puede – y debe – hacer, para provocar el cambio que buscamos… y que empieza por nosotros mismos.

 

No tengo duda que nuestro mejor futuro está por venir. La responsabilidad de crearlo comienza en el presente, evaluando y cambiando nuestros PENSAMIENTOS (nuestro primer superpoder).

 

  1. Piensa positivamente

 

Todo lo que decimos y hacemos es un producto de lo que pensamos. Si tenemos pensamientos positivos, así serán nuestras palabras y acciones. Según un estudio de Cleveland Clinic, el ser humano tienen un promedio de 60,000 pensamientos al día. El 95% de esos pensamientos son repetitivos, y de éstos, el 80% son negativos.

 

Estamos acostumbrados a pensar negativamente, y por eso es normal escuchar declaraciones como: “aquí no hay oportunidades”, “estamos en crisis”, “no tengo suficiente tiempo”, “ya estoy muy vieja”, “no tengo experiencia”, etc. El que lo dice es porque lo piensa.

 

¿Cuál es la clave del éxito entonces?

No creas todo

  1. Promueve tu país.

 

Dejar de hablar de lo que está mal no significa ignorar el problema. Simplemente te invito a considerar una verdad: las palabras destruyen o construyen, y cada uno de nosotros tiene el poder de crear una realidad con su VOZ (nuestro segundo superpoder).

 

El Salvador es un patrimonio que compartimos. Es una marca – tiene una imagen, percepciones, posicionamiento y valor. Por lo tanto, cada vez que hablamos sobre ella, a dónde sea que estemos, nos convertimos en sus voceros oficiales. Como toda marca, si hablamos mal de ella, disminuye su valor. Tampoco crece si nadie la promueve.

 

Pensar y hablar no es suficiente. Pueden abundar las ideas y las palabras, pero el verdadero catalizador del cambio es la ACCIÓN (nuestro tercer superpoder).

 

  1. Apoya el talento local

 

Cada vez es más evidente que en la industria creativa de nuestro país hay talento y calidad, y por eso está en crecimiento… Muchas personas lo están reconociendo y así cambiando sus hábitos de consumo, mientras otros, al ver las posibilidades, se están inspirando a emprender.

 

Conozcamos a las personas y las historias detrás de los productos locales que consumimos. Colectivos como Hecho en Casa, El Mercadito, The Carrot Concept, Etiqueta Menta, Wanachop, Cabal, La Vitrina y Soya, entre otros, apoyan a los emprendedores creativos de nuestro país. Las marcas que promueven son creaciones de personas con talentos, pasiones y visiones de un mejor futuro que valen la pena conocer y apoyar.

 

  1. Explora tu propio talento

 

La mejor forma de impulsar el talento de nuestro país es empezando por el propio. Lo valioso no es el potencial que todos tenemos – el potencial pierde valor si no se libera. El valor está en el coraje de explorarlo y compartirlo…

 

Tan pronto empezamos a explorar nuestro propio talento sucede lo siguiente (no necesariamente en este orden):

 

  1. Reconocemos (y por ende apreciamos más) el talento ajeno
  2. Descubrimos nuevas habilidades
  3. Mejora nuestro auto estima
  4. Conectamos con otras personas con intereses similares a los nuestros
  5. Inspiramos a otras personas a explorar el suyo
  6. Somos más felices
  7. Hacemos más felices a los demás :)

 

  1. Haz lo que amas

 

Steve Jobs decía que la única forma de hacer algo realmente bueno es haciendo lo que realmente amamos. De lo contrario, no tuviéramos la disciplina, ni la motivación para mejorar, ni la perseverancia que desafía las adversidades. Si todas las personas sintiéramos pasión (amor intenso) por lo que hacemos, nuestro progreso colectivo sería ineludible.

 

Todo lo que no se da, se pierde. Hay pocas cosas más tristes que ver un talento desperdiciado, y más cuando talento es lo que abunda por aquí.

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